¿Nunca os habéis preguntado la razón por la que no los hacemos FUERA DE TEMPORADA? ¿Por los ingredientes? no, puesto que los tenemos disponibles todo el año, ¿Porque no nos gustan y los hacemos sólo cuando toca? ¡Imposible! ¿Porque es un tostón hacerlos y si hay que hacerlos se hace pero, nada más? Hummmm... es posible que ésa sea una razón...¡Ya se! Porque engordan, bueno sí, ¿Y qué?
Pues por todas y por ninguna de esas razones os quiero presentar hoy un postre que nace a partir de uno de esos clásicos, que no es otro que el ROSCÓN DE REYES.
Tranquilos, no pretendo que os pongáis a hacer un roscón en el mes de Mayo, permitidme que para hacer el postre que hoy os quiero presentar os recomiende que paséis por la pastelería más antigua de España, eso sí, está en Madrid pero, siempre os quedará la opción de hacerlo vosotros mismos o de optar por otro bizcocho base si no sois de ésa ciudad.
Os estoy hablando de la pastelería DEL POZO, en la que estos dulces navideños se fabrican durante todo el año,
Llevan toda la vida amasando harina, huevos, mantequilla, aceite, azúcar, ralladura de limón, ron y agua de azahar y sacando del horno dorados roscones de reyes a dos pasos de donde a final de año sonarán las campanadas que nos den paso al ansiado 2014, C/ del Pozo, 8-Madrid. El secreto de los roscones de El Pozo es la harina, que tiene que ser más fuerte que floja (más gluten y menos almidón) y una generosa cantidad de levadura para que el roscón vaya creciendo de tamaño al calor de la cocina. Cuando haya doblado su tamaño (para lo cual hay que tener la pieza ya amasada y dada forma), se baña en huevo y se decora con azúcar y almendras picadas al gusto y se mete en el horno unos 15 minutos a 220 grados. · Y en cuanto se enfríe... a cortar, comer, aunque... también nos cabe la posibilidad de transformarlo en un delicioso
ROSCONZANA CON ALMENDARA PICADA Y SOPA DE CHOCOLATE